Otras caras del fotoperiodismo de guerra

"Army Patrol" (Irlanda del Norte, 1971), de Clive Limpkin

“Army Patrol” (Irlanda del Norte, 1971), de Clive Limpkin

La guerra puede ser dura, puede ser injusta para la mayoría, pero ha sido un hecho a lo largo de la historia mundial. Como afirmó el político inglés Andrew Bonar Law “No existe la guerra inevitable. Si llega, es por fallo del hombre”. Y es que para muchos la acción beligerante reside en el ser humano, es intrínseca en él, en su naturaleza. Pero, por el contrario y por parte de las minorías políticas interesadas en desatar estas guerras irracionales, se han querido mostrar siempre a la sociedad como necesarias y como garantes de la futura libertad.

Desde que la fotografía existe han surgido usuarios que, a nivel paulatinamente más profesional, han tratado de revelar la mentira de la guerra y de ese concepto de necesidad tan políticamente demagogo. Con los años se les llamó fotoperiodistas, profesionales de la comunicación visual que mostraron los horrores de la realidad bélica. Todos tenemos en mente clásicas instantáneas como “Muerte de un miliciano” de Robert Capa, sobre la Guerra Civil española, o la de los marines estadounidenses de “Alzando la bandera en Iwo Jima”, de Joe Rosenthal. Pero desde Fotógrafos Pardo queremos rescatar del anonimato público otras que, aun no habiendo sido tan hipervisualizadas y reconocidas, merecen toda la atención, valoración y respeto hacia sus autores.

Issouf Sanogo

Issouf Sanogo

Issouf Sanogo

El horror más evidente de una guerra, sin necesidad de mostrar muertos ni destrucción, a través de soldado francés destacado en Mali, que se protege del polvo levantado por el aterrizaje de un helicóptero con un pañuelo estampado con la imagen de una calavera muy simbólica.

Slava Veder

Slava Veder

Slava Veder

Burst of joy (explosión de alegría) es la foto que simbolizó el fin de la Guerra de Vietnam. En la imagen, Robert Stirm, prisionero en Vietnam del Norte durante más de cinco años, es recibido por su familia apenas tres días después de su liberación, el 17 de marzo de 1973, en la base aérea de Travis, California. La que se dirige hacia Stirm con los brazos abiertos es su hija de 15 años, Lorrie. Apenas unas horas después de recobrar la libertad, Stirm había recibido una carta de su mujer, Loretta, en la que le anunciaba que le abandonaba.

David Guttenfelder

David Guttenfelder

David Guttenfelder

El soldado Zachary Boyd se une a sus compañeros en un parapeto defensivo del puesto avanzado de combate Restrepo, en el valle de Korengal, situado en la provincia afgana de Kunar, el 11 de mayo de 2009. Los calzoncillos rosas estampados con el logo de I Love New York de Boyd merecieron la portada del New York Times del día siguiente.

Alexander Gardener

Alexander Gardener

Alexander Gardener

Esta imagen icónica es una de las primeras de la historia en las que pudo verse a soldados muertos en combate. Los que aparecen eran rebeldes de la Brigada Starke del ejército de Virginia del Norte. La fotografía fue tomada dos días después de la batalla de Antietam.

Louie Favorite

Louie Favorite

Louie Favorite

Y como muestra de la felicidad que pueda suponer el fin (si no se consigue evitar el comienzo) de una guerra, destaca esta fotografía que retrata a la soldado Terri Gurrola al reencontrarse en el aeropuerto de Hartsfield-Jackson de Atlanta con su hija Gabrielle, de tres años, tras siete meses destinada en Iraq.

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